Peribidea SL-Gi 66
PERIBIDEA: UNA RUTA QUE CONECTA DOS MUNDOS
En esta ruta, se conecta Gaintza, enclavada en el paisaje de campiña atlántica, con Ordizia, de carácter urbano. Durante más de 500 años, nuestros antepasados han utilizado estos senderos para conectar estos dos mundos. No debemos entender Peribidea como un único sendero, sino como una red de senderos: una red que conectaba los pueblos y caseríos de Gaintza, Baliarrain, Altzaga y Arama entre sí y con las zonas industriales y comerciales de la comarca de Goierri.
Peribidea, por lo tanto, nos une: nos conecta con nuestra historia y nuestras leyendas, nos conecta con nuestros antepasados y descendientes, nos conecta con nuestra tierra y nuestras raíces, pero estas conexiones no nos limitan. Al contrario, nos ayudan a establecer los cimientos de nuestra identidad ante el mundo. Los/as usuarios/as de esta ruta y los paisajes que los rodean han cambiado a lo largo de los siglos. No somos lo que éramos, pero somos ahora y seremos mañana gracias a lo que fuimos. Construyamos juntos/as, paso a paso, nuestra existencia y nuestro futuro a lo largo de Peribidea.
Productos locales y de temporada
Durante los últimos cinco siglos, los caseríos han abastecido el mercado de Ordizia con productos locales y de temporada. Sin embargo, con el paso de los años, la lista de productos del mercado no se ha mantenido fija, y el mercado ha sido un reflejo (y a veces un motor) de los cambios en los hábitos de consumo que se han producido en nuestra sociedad.
El mercado, más que una relación comercial
Estos productos no eran solo artículos para la venta; además de ser una de las principales fuentes de ingresos para los/as agricultores/as, las relaciones comerciales en el mercado mantenían viva la economía regional y las relaciones sociales. Esto contribuía a la cohesión de la sociedad regional y al desarrollo de una identidad colectiva. Cabe destacar el papel que desempeñaban las mujeres en los caseríos, ya que eran ellas quienes vendían directamente los productos en el mercado y, por lo tanto, también eran responsables de la gestión económica de los caseríos. Esta ruta también busca reconocer la contribución que las mujeres del caserío han hecho al desarrollo de la sociedad regional a lo largo de los siglos.

































